Dirigido a población sana: niños, adolescentes y adultos.
Es un conjunto básico de exámenes clínicamente seleccionados y orientados a evaluar el estado general de salud. Permite detectar de manera precoz alteraciones metabólicas, hormonales, hematológicas y renales en personas aparentemente sanas, antes de que aparezcan los primeros síntomas.
El enemigo principal de las enfermedades crónicas es el silencio:
¿Qué logramos evaluar y prevenir con estos análisis?
Detectar anemias, estados infecciosos o alteraciones inmunológicas tempranas.
Identificar niveles de colesterol elevado para prevenir arteriosclerosis.
Detectar a tiempo cuadros de diabetes o estados de prediabetes.
Evaluar la filtración de los riñones e identificar infecciones urinarias asintomáticas.
Monitorear alteraciones en la glándula tiroides mediante la medición de TSH.
Prevención personalizada para cada etapa de la vida.
Especialmente útil e indicado en casos de:
Recomendado desde los 20 años como control preventivo anual, con énfasis en: